Cuando un niño deja de serlo, guarda sus deseos e ilusiones en un gran globo, que en ese instante en que se despierta convertido en un adolescente habiendo dejado de ser ese niño, suelta hacia el cielo, con la esperanza de algún día volver a recuperarlo.Durante su paseo por la trepidante adolescencia poco se acuerda de ese globo, recuerda el color, y lo grande que era, pero nada mas, es algo que voló con su niñez, y quiere vivir tan deprisa que no queda lugar para pensar en el globo.
Cuando el niño entra en la etapa adulta, vuelve a añorar su globo, todo lo que contenía, esas cosas sencillas que desea un niño ... y que el adulto lucha por volver a recuperar.
Continuo con mi lucha.











